Cardama se transformó en un escándalo para el gobierno
Cardama se transformó en un escándalo para el gobierno: Con la primera garantía nunca intentaron aclaración alguna. La ministra calló cuando debió negociar. La segunda garantía está vigente, según la propia aseguradora. Los aspectos constructivos son aceptables. No hay argumentos de peso para la rescisión del contrato, según la propia sociedad clasificadora Bureau Veritas, contratada innecesariamente por el gobierno. Los informes del gobierno fueron también refutados por la misma. Lo lapidario es que los buques de guerra no están comprendidos en ninguna norma clasificadora para buques mercantes, por lo que cualquier consideración emitida tanto por la clasificadora, como por los inspectores, no puede ser considerada. Son otros criterios los que se utilizan. Queda claro que el Gobierno quedó seriamente comprometido al exponer a nuestro país a un arbitraje internacional, por estar, estas negociaciones, comprendidas en el acuerdo bilateral España-Uruguay. Esperamos que la Ju...